El Manto Verde de la isla

Por: Eduardo Dias, 57, PhD en Ecología

Perdida en medio de un inmenso azul, la Isla Terceira emerge en la fascinación de una atracción mítica. Aquí el tiempo se detiene, se unen universos y se recrea el mundo, en modelos exóticos y singulares, donde las pequeñas cosas se vuelven esenciales.

El mar concede a la isla un ambiente húmedo, nublado, con una atmósfera azul. El aire, así tibio, atenúa los efectos de veranos calurosos o inviernos fríos, en una luminosidad filtrada, constante, en un clima templado, donde el tiempo cuenta poco, cubriendo los paisajes de un constante manto verde oscuro.

Muchas de las plantas que forman las florestas de la isla, son de otras épocas, tan antiguas que ya se extinguieron en los continentes. Son fósiles vivos. Algunos muestran, en sus formas, la antigüedad de su existencia, recordando antiguas recreaciones de la Tierra. Prueba de ello son los arbustos altos y en forma de dedos en dirección al cielo, que nos encontramos durante las caminatas por el Pico Gaspar o los de excesivo tamaño, con un gigantismo primitivo, como la Romania (arbusto de arándanos de la Azores), que podemos observar en Terra Brava – Agualva, así como los laureles, árboles de más de 10 metros de altura, haciendo sentir su presencia en los paseos por la Matela o por el Monte Brasil.

Los bosques endémicos o prados húmedos, a orillas de los arroyos, están repletos de estas especies, en un arca de Noé, en la que cada planta cuenta una historia de un pasado lejano.

La isla, con su ambiente singular, impuso condiciones, modelando algunas plantas, extinguiendo otras y recreando la vida. Debido a la luz nebulosa, las plantas son de un verde más oscuro, para aprovechar mejor la energía solar; y el viento, siempre presente, siempre fuerte, circunscribe en las flores grandes y exuberantes. Por esta razón, el paisaje natural de la isla es de un verde intenso durante todo el año, donde las tímidas flores rara vez se notan. Pero, para los más atentos, pueden disfrutar de ellas casi todo el año, en los paseaos a pie por el Parque Natural de la isla, que contiene algunos de los más importantes y mejor conservados puntos de acceso biológico, no sólo de las Azores, sino también de Europa.

El clima húmedo requiere adaptaciones especiales para vivir en él. Este es el caso de la “floresta das nuvens”( floresta de las nubes) en el  Pico Alto, que deriva  su sustento de cielos grises, dominado por cedros con ramas colgantes y por los acebos milenarios.

El hombre europeo del siglo. XV, empeñado poblador de nuevas tierras, lleva a la isla toda su cultura y tecnología. Aprenda a trabajar la lava, recoger el agua y controlar el viento. Pero también trata de recrear su espacio, retirar sus producciones, sustituyendo la flora natural por la introducida, en los campos de producción, en los viñedos o en el bosque, en un proceso que cambia el color del paisaje, a un verde claro, salpicado del blanco de las casas, que podemos avistar desde los distintos miradores que existen por toda la isla.

Pero es la visión idílica que aún prevalece en el hombre de las Azores, y que se intenta recrear en los Edenes de ensueño en las islas, con majestuosos jardines. En una visita a los Jardines, como el del Palácio dos Capitães Generais (Palacio de los Capitanes Generales), donde vemos plantas de todo el mundo, desde América hasta China, ahora reunidas de la mano del hombre.

Cinco siglos de islote dejan huella en la cultura y, sin excluir el pasado, la comprensión del valor de lo natural endémico comienza a persistir en visiones exóticas. Las reservas naturales son un signo de comprensión de la naturaleza de la isla.

Terceira es una isla donde el mundo entero se encuentra y se recrea. La identidad ahora está formada por hortensias y criptomeria, en una tracería de pastos. Pero las nuevas generaciones miran más allá, en la creación de nuevos paisajes, con bosques de endémicas y flores tímidas, como las del Centro Florestal das Fontinhas donde el verde oscuro se extiende hasta la tierra de los Hombres y podemos disfrutar de la naturaleza en su plenitud.

Informaciones útiles

Duración recomendada: 3 o más días

Grado de dificuldad: Variable

Ropa: Se recomiendan zapatos cómodos y cortavientos.

Horario: La naturaleza tiene la belleza de estar disponible en cualquier época del año. Sin embargo, en lo que respecta a los senderos señalizados, conviene consultar ya que el acceso a veces es limitado.

Reservas: Si planea con antelación, a través de una agencia de viajes o reservando directamente con un guía, es posible crear rutas a tu medida y con algunas actividades complementarias como paseos en bicicleta o incluso un picnic en los bosques o merenderos.

Enlaces útiles:
– Senderos de la isla Terceira.
– Sendero deMistérios Negros
– Sendero de Serreta

Descargas:
– Folleto de los parques naturales de las Azores